Línea 2-C del Metro: Entusiasmo en primer día; Pasajeros celebran la comodidad y agilidad del nuevo sistema.

Miles de pasajeros abordan los vagones del Metro de Santo Domingo en la estación María Montes. Jorge González
Veinte horas después de que el Gobierno inaugurara la Línea 2-C del Metro de Santo Domingo, que llega hasta la entrada de Los Alcarrizos, en Santo Domingo Oeste, la emoción y el entusiasmo eran el común denominador de miles de pasajeros que llegaban o salían de la estación María Montez, en el kilómetro 9 de la autopista Duarte.
Las conversaciones eran todas positivas, a pesar de los inconvenientes propios de los primeros días de prueba de un nuevo sistema. “No importa bajarme y subirme en algunas estaciones, esto es prueba, pero ya sé lo que es la comodidad”; “Ya somos de la capital, no de un sector olvidado”, eran algunas de las expresiones captadas por reporteros de El Nacional.

Al abordar uno de los modernos vagones, el inconfundible sonido del cierre de puertas anunció el inicio del viaje. El tren aceleró suavemente, adentrándose primero en un impresionante túnel de 940 metros, una joya de la obra civil y electromecánica que conecta la parte subterránea con el nuevo viaducto elevado.
Mientras dejábamos atrás la oscuridad del túnel y salíamos a la luz del día, era inevitable dimensionar la magnitud de este recorrido de 7.3 kilómetros. Este proyecto no es solo concreto y rieles; es un respiro para más de un millón de habitantes de Santo Domingo Oeste.

“Por fin… y gracias a Dios. A dejar de pasar horas en un carro incómodo, inseguro y con calor. El Presidente nunca se imaginará el cambio de vida que han significado ese teleférico y ese metro para todos los que vivimos en Los Alcarrizos”, expresó emocionado Juan Antonio Cabrera, residente en el sector Los Americanos.
El recorrido
El paisaje urbano visto desde las alturas ofrece otra perspectiva. En cuestión de minutos, el tren hizo su primera parada en la estación Pedro Martínez, ubicada en la intersección de la autopista Duarte con la avenida Los Beisbolistas, en Manoguayabo. La agilidad del sistema es evidente.
Desde los grandes ventanales y puertas de cristal se observan, debajo, las vías llenas de vehículos rumbo al centro de la ciudad y otros en dirección al norte del país.

Luego continuamos hacia la estación Franklin Mieses Burgos, en la avenida Monumental, y seguimos hacia la estación 27 de Febrero, en el kilómetro 13.
En las estaciones, el escenario era el mismo: pasajeros que suben y bajan, moviéndose entre escaleras eléctricas y pasillos para abordar los modernos vagones; otros compran sus tarjetas de recarga para viajar. También se observan algunas personas confundidas, orientadas por los técnicos de la OPRET.
Posteriormente pasamos por la estación Freddy Gastón Arce, en el kilómetro 14, muy cerca del puente peatonal, hasta llegar finalmente a nuestro destino: la estación Pablo Adón Guzmán, ubicada estratégicamente en la entrada de Los Alcarrizos y conectada de manera impecable con el moderno sistema del teleférico.
Integradora
Mientras caminaba por los amplios pasillos de la estación final, reflexionaba sobre el impacto de esta obra. La Línea 2-C no solo transforma la vida de los residentes de Los Alcarrizos.

Conversando con algunos usuarios, confirmé que este tren es un verdadero salvavidas que beneficiará directamente a los munícipes de Pantoja, La Guáyiga, La Cuaba, Pedro Brand, Los Girasoles, Los Peralejos, La Ciénaga y todos los barrios aledaños.
La nueva Marginal
Aunque por mi ubicación dentro del tren no era muy visible, sabía que también se dejó inaugurada la avenida Marginal de la autopista Duarte, otra de las grandes conquistas de este proyecto. Por esta vía, los vehículos de los residentes locales se desplazan de manera eficiente y segura para integrarse al tráfico principal, sin generar el caos de antaño.
Terminé mi recorrido de regreso a la estación María Montez en un tiempo que antes me habría parecido imposible

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